jueves 10 de septiembre de 2009

OSSA DE MONTIEL

Culebra

Tractor para segar

Maíz en la salida de Tiriez


Girasoles pasando calor

Ayuntamiento de El Bonillo



Miércoles 05-08-09. 68 km.

Con las primeras luces del día una culebra se dejó ver y nos dio los buenos días. El primer pueblo que pasamos fue Tiriez. En la entrada había un antiguo tractor para segar con la carrocería de madera. Precioso. Las casas eran de una sola altura y casi todas pintadas de blanco.
Los campos se dividían en huertos de olivos, almendros y maíz. Los conejos se dejaban ver correteando por ellos.
Antes de llegar a Lezuza noté que la rueda delantera había perdido aire. Mientras Quico y Jose iban a comprar el almuerzo yo arreglé el pinchazo. Nos dimos una buena comilona a base de queso y chorizo en un banco del pueblo y continuamos la marcha después de llenar los bidones en la fuente. Llegamos a El Bonillo alrededor de las 12 horas y ya apetecía unas cervezas bien frías. Yendo a buscar un bar pasamos por la plaza del ayuntamiento construido en el S.XVI y por la iglesia de Santa Catalina de estilo renacentista que se encuentra al lado.
La carretera hacia la Ossa era un continuo sube y baja igual que lo habían sido las otras por donde habíamos pasado esa mañana. Este tramo lo cogimos con calma e íbamos charlando y contemplando las sabinas hasta que nos paso un tractor y pudimos cogernos a rueda. Los kilómetros pasaban deprisa hasta que llegó una fuerte rampa y no pudimos mantener la velocidad. Por suerte quedaban 3 o 4 kilómetros para llegar al pueblo. A las 14 horas entrábamos en la Ossa con ganas de llegar a casa de mis abuelos donde por fin podríamos dormir en una cama y darnos una ducha. Por la noche estuvimos calculando los kilómetros que nos quedaban para llegar a Mérida y nos dimos cuenta que no llegaríamos en el tiempo establecido. Decidimos hacer una etapa más e informarnos en Manzanares de los horarios de los autobuses.

video

lunes 7 de septiembre de 2009

BALAZOTE




Un lindo gatito en busca de su alimento



Una linea continua en la Mancha

Alpacas


Con mi primo Jesús

Camino de Balazote entre maiz

La noche nos confunde

Martes 04-08-09. 90 km

La noche anterior ya había notado que la colchoneta se desinflaba y en ésta lo pude corroborar. Me desperté varias veces notando las piedras buscando camino entre mis huesos. La mañana era algo fría y tuve que ponerme algo de manga larga mientras desayunaba.
Nos detuvimos en una gasolinera a comprar agua y yo me di cuenta que llevaba la cubierta de la rueda trasera rajada. Rezaba para mis adentros suplicando que no reventara por que sino la faena era mia para poder encontrar otra de recambio ya que estabamos a 50 km de Albacete.
Vastas llanuras se extendían a nuestro alrededor con largas rectas que se perdían en lontananza. El viento por primera vez lo teníamos a favor y podíamos rodar a una media de 25 km/h. En 2:20 horas ya estavamos en Albacete. Fuimos directos a la tienda de bicis que regenta mi primo Jesús a hacerle la visita y de paso comprar una cubierta nueva. Después de haberle puesto una cubierta y hacerle unos ajustes en la bici de Quico nos fuimos a un restaurante a comer con mis primos José y Jesús. Durante la comida comentamos la ruta que íbamos a seguir para llegar a la Ossa y nos sugirieron que fuéramos por Balazote, Lezuza y El Bonillo ya que la carretera es mucho más tranquila y los paisajes más bellos. Mi idea era coger la N-430 dirección Barrax con su interminable recta de 30 km y la verdad es que esta carretera es mucho más monótona y con un denso tráfico. Mi primo Jesús en un acto de generosidad nos invitó a comer, nosotros queríamos pagárselo pero él no quiso aceptarlo. La hospitalidad de mi primo no se había acabado y nos llevo a su casa para poder descansar. Gracias primo!
Después de hacer unas compras, salimos de Albacete a la 19:30 horas dirección Balazote por la N-322. La carretera era un ir y venir de camiones y el estrés se iba apoderando de nosotros. Temíamos que se nos hiciera de noche. Al grito de, ¡pasajeros al tren! Jose tomo los mandos de la locomotora y enfilados detrás de su rueda nos llevó con la lengua fuera hasta Balazote. Fuimos en busca de un hostal pero el que había ya hacía años que estaba cerrado. No quedaba más remedio que buscar un lugar donde acampar. La noche se nos echó encima y acampamos en las afueras del pueblo.

martes 25 de agosto de 2009

CARCELÉN



Llenando los bidones

Tranquilidad absoluta

Salida de Ayora

Puesta de sol

Luna casi llena


Lunes 03-08-09. 70 km

Llebávamos una hora de pedaleo cuando Jose nos dijo que había encontrado un lugar donde podríamos llenar los bidones de agua. Apenas habíamos hecho 8 km por una carretera muy bien asfaltada, siempre con un ligero desnivel hacia arriba, en algunas ocasiones algún falso llano y sin tráfico. El silencio, que se dejaba escuchar, solo era roto por el chasquido de la cadena y nuestro jadeo. Los montes se sucedían unos a otros cubiertos de jovenes pinos.
Sin prisa pero sin pausa llegamos a lo que parecía el alto del puerto. A un lado y al otro, en las cimas de los montes, los molinos competían entre ellos haciendo girar sus enormes hélices al compás que marcaba el viento.
Empezamos a descender y en un momento la carretera empezó a subir. Ante nosotros se elevaba una montaña. Yo buscaba a lo lejos la carretera. ¿Tenemos que subir por ahí? -¡Vaya que si!
7 kilómetros interminables. Veía una curva.- Ya estoy arriba- pero no. Entonces divisaba más carretera serpenteando la montaña. Después de subir durante una larga hora, llegué arriba. Quico y Jose me esperaban comiéndose unas barritas. Quedaban 15 kilómetros para llegar a Ayora y todos fueron de bajada.
Lo primero que hicimos al llegar al pueblo fue ir directos a la terraza de un bar a refrescarnos. El pueblo se preparaba para sus fiestas patronales y había mucho ambiente por sus calles. Comimos un menú en un bar y acto seguido a la piscina del pueblo a poner nuestros cuerpos en remojo.
A las 19 horas salíamos del pueblo dirección Albacete subiendo una rampa y en lo alto se podía contemplar una bella estampa del castillo y el campanar. Transcurriamos por toboganes con campos de cereales ya segados y de vez en cuando atravesavamos algún pequeño bosque de pinos.
Yo estaba muy cansado y anhelaba que llegara la hora para poder parar. Nos quedaban pocos minutos para que anocheciera y acampamos antes de llegar a Carcelén. El sol se escondía dándole color a las nubes que encontraba a su paso y dejándole todo el protagonismo a la Luna.

video

martes 11 de agosto de 2009

ENGUERA

Subiendo a Barx


Lavadero de Enguera


Convento Carmelitas Descalzos

Cervezitas

El chef


Domingo 02-08-09. 95 km.

El día era perfecto para emprender el viaje. Ni una sola nube ensuciaba el cielo azul y nosotros ansiosos por devorar kilómetros. A los pocos kilómetros tuve el primer susto. Quico hizo el afilador en mi rueda trasera y se calló. No se hizo nada pero yo me llevé un buen sobresalto. De Oliva a Gandía fuimos por un carril bici rodeados de naranjos y con el pico del Mondúber al fondo. Era domingo y a esas horas de la mañana ya había mucha gente con la bici y corriendo a pie. Salimos de Gandía dirección a Barx y la carretera empezaba a tener un pequeño desnivel hacia arriba pero en pocos kilómetros se conviertieron en fuertes rampas que llegaban a alcanzar un desnivel del 10%. El paisaje era espectacular, rodeados de montañas revestidas de vegetación y un aroma que nos endulzaba el olfato. En la Drova nos detuvimos a almorzar y a llenar los bidones de agua en la fuente para poder continuar camino. Pasamos Barx y subimos unas fuertes rampas por un camino secundario donde apenas nos pasaron dos o tres coches y de repente una bonita bajada hasta pla de Corrals. Al salir a la carretera, para nuestra sorpresa vimos una señal que indicaba Xàtiva a 13 kilómetros. Nuestra meta de hoy la habiamos puesto en Xàtiva y llegabamos a ésta a las 12h, cosa que me satisfació mucho al haber cubierto 63 km en poco tiempo y con la carretera picando hacia arriba. Buscamos la carretera que nos llevaría a Cerdá. En el parque del pueblo comimos e hicimos la siesta bajo la sombra de los pinos ya que hacía mucho calor para seguir.
Tras haber repuesto las energias con un plato de tortellinis a la boloñesa, unas cervezas y una merecida siesta, emprendimos la marcha hacia L'Alcudia dels Crespins para coger la carretera que nos llevaría a Enguera. Ésta continua siendo un sube y baja y el ritmo que marca Jose empieza a hacer mella en mis piernas, puse el plato pequeño y subí al ritmo que me marcaban mis fuerzas. Al cabo de poco tiempo llegamos a Enguera. En la entrada del pueblo hay un lavadero y nos refrescamos en el gran chorro de agua que emana su grifo. Decidimos hacer un poco de turismo por sus calles y al entrar en una plaza pudimos contemplar el convento de Carmelitas Descalzos construido en el S.XVII con piedras salmantinas. Esta plaza se comunica con otra más grande por una pequeña calle y al fondo vimos un bar. Nuestros cuerpos nos pidieron a gritos que nos sentéramos en la terraza y nos tomásemos unas cervezas bien frias acompañadas con unas tapas.
A las 20:30h salimos del pueblo después de haber comprado un poco de pan para la cena y desayuno para el día siguiente. Hicimos 5 0 6 km más y encontramos un campo de olivos donde pudimos acampar con tranquilidad. Quico fue el chef de esa noche y nos preparó una suculenta cena de macarrones a la soupe du poulet acompañado con jamón de bellota empaquetado.


video

sábado 1 de agosto de 2009

ELS POBLETS - MÉRIDA


Hace unas semanas me enteré que en el mes de agosto tendría unos días de vacaciones y mi cabeza se puso a debatir entre quedarme en las fiestas de mi pueblo o coger la bici y hacer un viaje.
Después de pensarlo meticulosamente, decidí hacer el viaje. En un principio tracé una ruta circular entre Els Poblets y subir a darme un baño en las lagunas de Ruidera y bajar por la provincia de Murcia hasta llegar a mi pueblo. Haría 650 km y luego me vino a la cabeza Mérida. Vi que habían los mismos km desde Els Poblets hasta Mérida y decidí hacer esta ruta ya que Mérida es una ciudad que siempre he querido visitar.
Esta vez me acompañará Quico (compañero de fatigas cuando corríamos en el mismo equipo de ciclismo en nuestros años de adolescencía) y un compañero suyo de Valencia que aún no conozco.

martes 2 de junio de 2009


Una mañana abrí el correo y para mi sorpresa había un email de mi amigo Riccardo en el que me contaba que estando en un bar desayunando, mientras ojeaba el periódico, me vio en un artículo. Yo sabía que iban a escribir algo sobre mi viaje ya que Alessandro Dimiziani (presidente de la asociación de Lugnano) me pidió unas fotos para este fin. Lo que más me gustó de esto, fue que me enteré por Riccardo ya que él fue quien me acogió en su casa durante el viaje.
Le pedí a Riccardo que me tradujera el artículo y este és el resultado.
Gracias Alessandro y Riccardo por el buen trato que recibí de vosotros.

1954 km por Oscar Olmo Moreno. Desde España hasta lugnano,una aventura en bici. Oscar Olmo Moreno es ahora el símbolo de la hermandad de lugnano.-cuando la hermandad es una pasión:1954 km en bici. Esta es la empresa cumplida por Oscar Olmo moreno, salido de Els Poblets, pueblecito español que tiene hermandad con Lugnano in Teverina, y llegado a Lugnano hace unos días con su mountain bike. Oscar es un chico que, junto a otras personas, confirman el vínculo de amistad instaurado hace ocho años entre los dos ayuntamientos. Con esta empresa ha puesto su firma de manera indeleble en el trato de hermandad hecho en el 2001, probando así, la pasión con la que la gente vive esta hermandad entre diferentes culturas y tradiciones. Empezó el 1 de marzo junto a su tio con el que compartió el recorrido entre España y Francia con paradas en lugares turisticos como, Valencia, Barcelona y Montecarlo hasta llegar a Genova. Allí sus caminos se dividieron: Oscar ha conseguido llegar a Lugnano mientras su tio sigue su aventura intentando llegar a China. Después de Genova Oscar siguió viajando por La Spezia, Pisa, Volterra hasta llegar a Buonconvento y después a Bolsena donde durmió en un hostal. En su viaje Oscar ha dormido en camping o hostal. En unos casos, ya que faltaban lugares donde descansar, tuvo que encontrar soluciones temporales, durmiendo en casas abandonadas o pidiendo hospitalidad en los jardines de las propiedades privadas. El 28 de marzo ha conseguido llegar a Lugnano donde estaban esperándolo unos lugareños amigos suyos que fueron contactados por él, el día antes por el móvil. Se quedó en Lugnano tres días para mostrar a sus amigos más de 400 fotos de su viaje. Oscar, así dicen quien le conocen, es una persona muy activa en el tema de la hermandad y, junto a sus amigos italianos, estuvo desarrollando unas propuestas nuevas para promocionar la fusión cultural entre los dos pueblos y más que nunca por lo que es la creación de una asociación que tendran que organizar en Els Poblets, unas manifestaciones que tendran que promover esta hermandad, manifestación que ya hay en Lugnano. La empresa de Oscar no recibió el merecido reconocimiento por la asociación lugnanesa " In Europa " que se ocupan de la hermandad entre pueblos y esto por el echo de que no sabían de esta empresa y así no tuvieron el tiempo necesario para organizar una buena acogida a nuestro amigo español. El presidente de la asociación, Alessandro Dimiziani nos dijo que en la primera ocasión de intercambio cultural, Oscar recibirá una placa de recuerdo y se le asignará el título de " atleta de los ciudadanos europeos ".

Traducido por Riccardo Agostini.

sábado 30 de mayo de 2009

CURSO DE CICLOTURISMO DE ALFORJAS



Los pasados días 16 y 17 de mayo estuve en Lorca (Murcia) en un curso de cicloturismo de alforjas impartido por Alvaro y Alicia, creadores de la web rodadas.
Nos enseñaron como planificar un viaje, el material necesario, como leer los mapas, seguridad vial y mecánica para poder salir de algún apuro por el camino y Tere nos contó su viaje por Turquía.
Nos juntamos un grupo de unas 20 personas de diferentes puntos de la geografía española como Madrid, Barcelona, Valencia, Socuellamos (Ciudad Real), Murcia y Els Poblets (Alicante). El ambiente entre los participantes fue muy bueno y nos reimos mucho escuchando nuestros viajes imaginarios.


El fin de semana del 23 y 24 de mayo tocaba la clase práctica que consistía en hacer unas rutas por los alrededores de Lorca. Esta vez no iba solo, me acompañaba mi amigo Sergio.
La meta estaba situada en Coy, pedanía de Lorca situada a 858 metros de altitud donde haríamos noche en el albergue del pueblo y gran parte del camino lo haríamos por pistas de tierra.

LORCA-COY 44KM.


Llegamos a Lorca a las 9:00 h. Alvaro, Alicia y José Luis ya tenian las bicis cargadas. En unos minutos llegaban los demás.
Hacía un día espléndido y a las 10:00 h salíamos hacia la carretera de Caravaca. El terreno era árido, la carrretera tenía una ligera pendiente hacia arriba y una suave brisa nos daba de cara. En el grupo se respiraba un gran ambiente e ibamos todos hablando animadamente. El paisaje empezaba a cambiar y se veían campos repletos de cerales.


En Torrealvilla hicimos la primera parada para comer algo y lo hicimos en la parroquia del S.XVIII. La campana nos marcó la hora de salida y fue entonces cuando Belen se dio cuenta que había perdido su casco. Después de preguntar varias veces, Sergio se dio cuenta que el casco que llevaba en su cabeza no era el suyo. -Primeras carcajadas del día-.



Cogimos un camino de tierra bañada de cereales dorados y a los pocos kilómetros vimos lo que parecía ser una antigua ermita ya derruida. El camino que seguiamos desapareció unos metros y nos adentramos entre dos collados que nos hicieron ir en fila de uno y manteniendo el equilibrio para no caer. Llegamos a un cortijo donde algunos del grupo pidieron agua y avanzamos unos metros para parar en una pinada a comer. Sergio y yo cocinamos una paella y la gente se asombraba al vernos.



Continuamos por un camino que tenía muchas piedras sueltas y al llegar a una carretera asfaltada nos dividimos en dos grupos. Hubo gente que no lo pasó bien por el camino y decidieron hacer el resto por asfalto. Eramos ocho los que continuamos por la ruta marcada. Pasamos entre la sierra del Madroño y la sierra de Pedro Ponce subiendo algunas rampas duras.


Hicimos una parada en una fuente natural para coger agua y refrescarnos. Continuamos subiendo unos metros abrigados por los pinos. Luego, bajada hasta Avilés. En la salida de Avilés contemplamos bellos paisajes de cereales aún verdes y en pocos minutos llegamos a Coy.


Durante la cena, Stefan decidió bautizar a su bici de 25 años por el buen comportamiento que tuvo en la ruta. Era inverosímil verla trotar por estos parajes. Y de ahí su nombre "Lorca Trotadora".

COY- LORCA 50 KM.


A primera hora llegaron las prácticas de mecánica para algunos componentes del grupo. Las burras de Luis y Belen estaban cojas y había que herrarlas. Las clases de la semana pasada dieron sus frutos y en pocos minutos ya estaban listas. El canal autonómico de Murcia vino a hacerles una entrevista a Alvaro y Alicia y a grabar algunas imagenes de la ruta. Todos posamos con nuestros mejores trajes para la ocasión.


Lucía un intenso sol de primavera y empezamos a dar nuestras primeras pedaladas por una carretera cuesta abajo, sin tráfico y nuestras vistas se deleitaban con los campos de cereales. En 45 minutos llegabamos a Zarzadilla de Ramos, donde nos detuvimos a almorzar en un bar del pueblo. Después de haber repuestos las energías, seguimos por una carretera asfaltada hacia la presa de Puentes. A los pocos kilómetros nos desviamos a la derecha para entrar en un camino de tierra. Seguiamos las flechas amarillas en dirección contraria que indican la ruta del camino de Santiago, desde Lorca hacia Caravaca.


Los paisajes eran preciosos y la cámara de fotos no tenía tiempo a descansar. Poco a poco, el manto dorado de los cereales iba dejándole paso al verde intenso de los pinos y por fin un poco de sombra en el camino. En un tramo del camino, Estefan y yo tuvimos un pequeño duelo deportivo y Agustín narrándolo bautizó a mi bici con el nombre "La Fallera".


Llegamos a la presa de Puentes y de ahí a buscar el cauce del Guadalentín. Nos adentramos en el cauce y nuestras bicis parecían que se fueran a desmontar en cualquier momento por causa de las grandes piedras. Poco tiempo después, abandonamos el cauce para coger la carretera asfaltada que nos llevaría directos a Lorca. Luis, Martin y Katrin continuaron por el cauce hasta Lorca. En una de las subidas que encontramos en el camino, el grupo se hizo añicos y llegamos a Lorca en pequeños grupos.




Final del viaje